Levantan un edificio frente a su casa y lleva años en pie de guerra
El conflicto ocurre en Castilleja de la Cuesta (Sevilla), donde el propietario reclama tres metros de separación mientras la promotora defiende la legalidad de las obras.

Lo que comenzó como un proyecto urbanístico ha terminado convirtiéndose en una batalla de años para Francisco Manuel Silva, vecino de Castilleja de la Cuesta, en Sevilla. Frente a su vivienda se ha levantado un edificio cuya proximidad mantiene enfrentados al propietario y a la empresa promotora.
Silva sostiene que la nueva construcción no guarda la distancia que debería existir respecto a su propiedad. Su principal reclamación está en los tres metros de separación que considera que deben respetarse y, especialmente, en la cercanía de los balcones a su vivienda.
El problema no es nuevo. El vecino lleva desde 2021 entre documentos, negociaciones y reclamaciones, aunque sitúa el origen de la situación años atrás, después de los cambios realizados en el planeamiento urbanístico de la zona. Según su versión, el proyecto que finalmente se ha construido poco tiene que ver con el entorno residencial que esperaba encontrar frente a su casa. Silva asegura además que existen otros vecinos afectados por la misma situación.
Una de sus mayores preocupaciones es la pérdida de intimidad. La proximidad de los balcones permite mirar directamente hacia su propiedad y, según denuncia, uno de ellos llegó a situarse a unos 1,90 metros. Parte de esos balcones fue posteriormente recortada por la promotora.
La empresa defiende la legalidad de las obras
La promotora Caralca ofrece una versión diferente. La empresa sostiene que el edificio cuenta con los permisos necesarios y que su fachada se encuentra a más de tres metros, por lo que considera que la construcción cumple con la normativa aplicable.
La compañía adquirió los terrenos cuando el planeamiento urbanístico ya había sido modificado y reconoce que el nuevo edificio ha cambiado las condiciones que tenían hasta entonces los propietarios de las viviendas próximas.
Durante estos años se han planteado distintas alternativas para intentar cerrar el conflicto. Entre ellas se encuentran la construcción de un muro de menor altura o una posible compensación económica, pero las partes no han alcanzado un acuerdo.
La situación de este vecino de Castilleja de la Cuesta ha llegado también a la televisión. ‘Malas Lenguas’ ha mostrado el conflicto y la escasa distancia que separa la vivienda de la nueva construcción, poniendo frente a frente las reclamaciones del propietario y la posición de la promotora.
Silva mantiene que continuará reclamando que se respeten los tres metros que considera exigibles. La promotora, por su parte, insiste en que el edificio se ha construido conforme a la legalidad y asegura que continúa dispuesta a buscar una solución.
Por ahora, el desacuerdo permanece abierto. Para el vecino, la cuestión va más allá de las vistas desde su jardín: considera que la nueva construcción ha afectado directamente a la privacidad y a las condiciones en las que disfrutaba de su vivienda.
🏗️ Un vecino de Castilleja de la Cuesta (Sevilla), en pie de guerra por el edificio construido frente a su vivienda desde hace años.
— Malas Lenguas (@MalasLenguas_Tv) September 11, 2026
⚖️ Reclama una separación mínima de tres metros, mientras que la promotora defiende que las obras cumplen con la legalidad.#MalasLenguas pic.twitter.com/K5RAZOoYCL
Silva sostiene que la nueva construcción no guarda la distancia que debería existir respecto a su propiedad. Su principal reclamación está en los tres metros de separación que considera que deben respetarse y, especialmente, en la cercanía de los balcones a su vivienda.
El problema no es nuevo. El vecino lleva desde 2021 entre documentos, negociaciones y reclamaciones, aunque sitúa el origen de la situación años atrás, después de los cambios realizados en el planeamiento urbanístico de la zona. Según su versión, el proyecto que finalmente se ha construido poco tiene que ver con el entorno residencial que esperaba encontrar frente a su casa. Silva asegura además que existen otros vecinos afectados por la misma situación.
Una de sus mayores preocupaciones es la pérdida de intimidad. La proximidad de los balcones permite mirar directamente hacia su propiedad y, según denuncia, uno de ellos llegó a situarse a unos 1,90 metros. Parte de esos balcones fue posteriormente recortada por la promotora.
La empresa defiende la legalidad de las obras
La promotora Caralca ofrece una versión diferente. La empresa sostiene que el edificio cuenta con los permisos necesarios y que su fachada se encuentra a más de tres metros, por lo que considera que la construcción cumple con la normativa aplicable.
La compañía adquirió los terrenos cuando el planeamiento urbanístico ya había sido modificado y reconoce que el nuevo edificio ha cambiado las condiciones que tenían hasta entonces los propietarios de las viviendas próximas.
Durante estos años se han planteado distintas alternativas para intentar cerrar el conflicto. Entre ellas se encuentran la construcción de un muro de menor altura o una posible compensación económica, pero las partes no han alcanzado un acuerdo.
La situación de este vecino de Castilleja de la Cuesta ha llegado también a la televisión. ‘Malas Lenguas’ ha mostrado el conflicto y la escasa distancia que separa la vivienda de la nueva construcción, poniendo frente a frente las reclamaciones del propietario y la posición de la promotora.
Silva mantiene que continuará reclamando que se respeten los tres metros que considera exigibles. La promotora, por su parte, insiste en que el edificio se ha construido conforme a la legalidad y asegura que continúa dispuesta a buscar una solución.
Por ahora, el desacuerdo permanece abierto. Para el vecino, la cuestión va más allá de las vistas desde su jardín: considera que la nueva construcción ha afectado directamente a la privacidad y a las condiciones en las que disfrutaba de su vivienda.




